Aquí tenemos una sopita para calentar las madres en los días de invierno. Súper sencilla de hacer. El único problema es encontrar los ingredientes, pero en cualquier tienda de productos asiáticos se podrán encontrar sin ningún problema, ya que la sopa de miso se puede considerar como uno de los platos emblemáticos de la cocina japonesa.
Los ingredientes son los siguientes:

- -Agua
- -Dashino Moto (un caldo de pescado a base de bonito). En casos extremos y como muestra la foto se puede sustituir por el caldo de pescado de toda la vida.
- -Tofu
- -Algas Wakame. Son chiquititas pero cuando las pones en el agua se transforman en sábanas bajeras
- -Pasta de miso. El miso no es más que un derivado de soja, como el tofu pero de otra forma.
- -Cebolletas (opcional).
Preparación: Se pone agua a hervir con un sobre de caldo de bonito. Mientras se parte el tofu en cuadraditos (o mejor dicho, en cubitos, que para algo son tridimensionales) y se añade al agua junto con las algas.


Como he dicho antes, con las algas mejor no pasarse porque crecen mucho. El paquetito de 2o gramos nos ha dado para 10 o 12 sopas. Una cucharadita de algas valdrá. Recomiendan no tomar más de 5 gramos al día porque contienen mucho yodo. Si se quiere añadir una cebolleta (con lo verde) pues se añade. Cuando empiece a hervir se retira del fuego y se echa la pasta de miso. ¿Cuánta? Pues no sé. Nosotros hacemos un corte en la esquina del paquete y apretamos para que salga un choricete. Sé que suena mal pero es así, lo siento. Lo importante, más que el término empleado, es que no el agua no hierva cuando echéis la pasta, ya que las propiedades saludables de esta pasta de soja se pierden.

Y ya está. Sopita rica y calentita en menos de 5 minutos