
Este es un truco para los que queráis vigilar por el motivo que sea las grasas que os metéis pal cuerpo. Es Súper fácil y queda riquísima.
Por un lado se pelan las patatas y se pican en rodajas finas pero no súper súper finas. Así mismo si os gusta con cebolla, la cortáis en láminas .
Se precalienta el horno como a 150 grados mientras preparamos el resto.
Se ponen las patatas y la cebolla en un molde para horno extendidas.
Por otra parte se coge en un recipiente un poco de leche ( calculad que es para que tape las patatas en el molde en el que las habéis puesto) desnatada y se le añade sal, pimienta, y un cubito de caldo de pollo. Se mete en el microondas o se calienta al fuego hasta que esté calentito, deshecho y mezclado todo.
Se añade la leche al molde de tal manera que queden más o menos cubiertas, pero tampoco os paséis con la leche, que sólo es para que las patatas y la cebolla queden jugositas y blanditas.
Una vez hecho esto, lo metéis al horno y lo dejáis.. no sé, depende del horno, una media hora o así... hasta que veáis que están hechas.
Después con ayuda de una espumadera de esas, escurrís las patatas y las ponéis en un bol grande para añadirle los huevos previamente batidos. Lo juntáis todo haciendo una masa... lo normal, y a la sartén.
Si es antiadherente , con una gotita de aceite será suficiente.
Queda de muerte de buena y os ahorráis todo el frito y el aceite.
Si alguno os animáis a hacerla y probarla me decís.
PD: la foto es de una tortilla de internet, pero vamos, que tanto por dentro como por fuera tiene la misma pinta de una tortilla normal....