Porque, vamos a ser sinceros, esto simplemente es un lomo de merluza pasado por un poquito de harina y sal y puesto en una sartén con una gotita de aceite. Y si en lugar de llamarlo crujiente de puerro digo que es un puerro cortado en tiras y pasado por la sartén hasta que se doró un poco, pues debe ser que pierde todo el glamour.
Desde aquí reivindico el derecho a poder llamar a un escalope con patatas, "escalope con patatas" y no "pieza de ternera joven al aroma de cereal acompañado con frutos de la tierra confitados en aceite".